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Una empresa humana: la clave del crecimiento

La pandemia nos recordó como sociedad lo frágil que puede ser la vida, y a nivel de negocios dejó en claro que una empresa humana deja huella en el corazón de sus colaboradores.

Pero más allá de ejecutar un plan estratégico para evitar contagios durante la crisis sanitaria por COVID-19 (coronavirus), una empresa humana se centra en el bienestar integral de quienes la conforman: sus colaboradores.

En palabras de Rodrigo José Vega Espinosa, director del área de crecimiento de Grupo INMOVE, “lo principal es recordar que sin tu gente no tienes nada”, con lo cual se cimentan las bases de una empresa sólida y enfocada al crecimiento.

Talento humano en las empresas

El talento humano existe, pero hay que saber encontrarlo y ayudarlo a crecer hasta su máximo potencial.

Como menciona Rodrigo Vega, una empresa no es nada sin su gente, por ello en INMOVE tomamos estas palabras como parte de nuestros valores y para impulsar el desarrollo del talento de cada uno de los miembros de nuestro equipo.

Con esta filosofía, se busca consolidar la satisfacción laboral en la empresa, mediante la correcta gestión del talento humano desde las etapas de reclutamiento y selección, de acuerdo al desempeño de sus funciones, con la finalidad de evitar la rotación de personal y brindar un servicio de más alta calidad.

Para conseguirlo, nos basamos en tres principios básicos:

  1. Con su gente y para su gente.
  2. La capacitación es la clave.
  3. Hard y soft van de la mano.
empresa con buen clima laboral

1. Con su gente y para su gente

Si pensamos en el significado de una empresa humana, podemos decir que se trata de aquella que está más enfocada al recurso humano que al material.

El concepto de humano en cualquier organización es complejo y requiere mucho más que dar un buen trato a la gente, ya que busca construir relaciones sostenibles.

Implica demostrar que la compañía está con su gente y para su gente cuando esta más lo necesite.

“Una empresa tiene éxito gracias a la suma de esfuerzos enfocados hacia la misma meta”, recalca Rodrigo Vega. “Sin el esfuerzo y compromiso colectivo de tu gente, no podrás lograr nada de lo que te has propuesto”, añade.

Lo anterior deja en claro que una organización debe considerar al colaborador como algo más que un recurso; debe reconocer todas sus facetas y dimensiones.

El comprender los distintos mecanismos que afectan el comportamiento de sus colaboradores, así como sus preocupaciones, permitirá a las empresas tener una visión más integral y les permitirá relacionarse con ellos de un modo más eficaz y humano.

2. La capacitación es clave

Hoy más que nunca la capacitación es clave para demostrar a tus colaboradores que te preocupas por ellos.

Esto se debe a que las personas se sienten apreciadas y consideradas, pues la empresa les demuestra una legítima preocupación por su desarrollo.

Aquí cobra importancia el papel de los gestores de talento humano que son los encargados de evaluar el desempeño, para detectar las oportunidades de mejora en los colaboradores.

De ahí que grandes empresas como Amazon, Google y Starbucks consideran la capacitación como una parte fundamental de su cultura organizacional. Y no solo eso, sino que constantemente están implementando estrategias de gestión para retención del talento y un clima laboral saludable.

Los miembros de toda empresa deben mantenerse actualizados y estar en un constante aprendizaje que los lleve a sumar nuevas habilidades.

empleados de una empresa recibiendo capacitación

3. Hard y soft van de la mano

A algunas empresas se les dificulta entender que todas las skills o habilidades son igual de importantes; es un asunto en el que hard y soft van de la mano.

Cabe aclarar que algunas compañías van más allá y aseguran que las soft skills tienen un poco más de peso a la hora de contratar, pues son más difíciles de enseñar que las técnicas o hard.

Entre las habilidades sociales o soft más valoradas destacan las siguientes:

  • Empatía.
  • Asertividad.
  • Priorización.
  • Pensamiento analítico.
  • Resolución de problemas.
  • Resiliencia.

Un departamento de recursos humanos que tiene clara la meta y los valores de la empresa, podrá detectar estas cualidades en los postulantes, lo que conlleva a una mejor toma de decisiones al momento de contratar.

Gestión del capital humano para impulsar el crecimiento

Recapitulando, esta mezcla de habilidades deja en claro que quienes forman parte de la empresa son personas con deseos y necesidades muy diferentes entre sí, pero todas muy valiosas.

Así lo deja en claro el joven empresario yucateco Rodrigo Vega: “Los puestos de trabajo son para determinar funciones, no el valor de tus colaboradores como personas”.

La capacitación constante es una necesidad que toda organización dinámica debe contemplar para el crecimiento integral de su gente.

Es pensar no solo en una mejora profesional, sino en el ser humano.