Dependiendo de cuál sea tu estilo, hay diferentes formas que le puedes dar a tu techo para que el acabado de tu casa sea justo lo que esperabas.

Techos planos

Este tipo de techos son los más comunes por darle a tu casa un aspecto recto y moderno, aunque necesita de mantenimiento, también te da la posibilidad de aumentar pisos a tu propiedad en un futuro, siempre y cuando se haga con la resistencia adecuada.

Techos en forma de cúpula

Su forma puede ser semicircular o circular, por lo general se realiza con ladrillo al igual que la construcción general de la casa, esta forma le da un aspecto clásico que tiene una gran resistencia estructural y además ayuda a que la lluvia se deslice evitando por completo los encharcamientos. Esta forma es además ideal para distribuir mejor el aire dentro de la propiedad y mantenerla a una mejor temperatura.

Techos a dos aguas

Se trata de dos superficies planas que se unen formando un triángulo, son ideales para los climas lluviosos pues su finalidad es que el agua escurra y que no se hagan encharcamientos, este tipo de techos puede ir recubierto con tejas o con impermeabilizantes dependiendo del acabado final que desees.

Techos a cuatro aguas

Este tipo de techo se forma con cuatro superficies planas que se unen en una punta como formando una estructura piramidal. Son muy resistentes al viento y la lluvia, también se pueden hacer de distintos materiales.